Sesión 4
Vamos a hacer una primera aproximación al
libro de los Pasajes, esto es a una de los pocos esfuerzos de sistematización
realizadas por Benjamin como parte de su monumental esfuerzo por entender cómo
funcionaba la modernidad en el París del siglo XIX. Comenzaré la clase haciendo
una relación al conjunto de la obra y la vida de Benjamin.
Me interesa, sobre
todo, mostrarlo como un “pensador en tiempos de oscuridad”, con sus propias
estrategias de investigación y de pensamiento. En un segundo momento
intentaré mostrar algunos de los ejes
de discusión que plantea el texto:
El tema de la modernidad y de los orígenes.
La modernidad como novedad
y como ruina
Modernidad y ciudad
Modernidad e imagen
La figura del flaneur. Bodeulaire como flaneur
La figura de la multitud
La figura del trapero
La figura del héroe en la modernidad
Luego de esta caracterización general se daría paso a una conversación a partir de
sus aportes a la comprensión del texto.
Además de su bello estilo literario, lo que encuentro fascinante del texto de Benjamin es cómo, utilizando a Baudelaire como su personaje central, irá describiendo la constitución de la modernidad en el capitalismo, a partir de la descripción de la vida en París del siglo XIX.
ResponderEliminarCoincido conque la de Benjamin es la descripción de una era oscura, opresiva, agobiante.
Baudelaire es el pequeño burgués que no puede asumir su verdadera condición de clase -pues finalmente él, como los proletarios, necesita vivir de su trabajo- y que sin embargo mira con cinismo y agudeza la construcción de una ciudad moderna en donde cada vez más imperará el individualismo, el anonimato.
En la multitud que se apretuja por sus calles, Baudelaire vaga convertido en flaneur: aquél que se detiene ante los escaparates y las luces, que es uno más entre miles de desconocidos, que vaga mirando todo y esperando no ser visto, y que aún cree poder preservar algo para su vida privada. Y aunque reivindica su condición de flaneur, se da cuenta que la multitud ejerce un efecto narcotizante, sospecha tal vez que ese abandono en la multitud es una consecuencia más de la nueva condición del hombre como mercancía.
En la multitud se produce la monstruosidad de la "masificación de personas privadas en función del azar de sus intereses privados" (pág. 153), lo que es también decir, el imperio del mercado.
En ese contexto Baudelaire es también aquél que, como los traperos, se dedica a recoger las inmundicias de la ciudad y luego de una prolija selección transformarla en poesía.
Tal vez por eso es que el lugar de héroe, que reserva para sí, tenga como único impulso que lo honre, el del suicidio.
La descripción de Benjamín sobre la naciente París, me remite al mismo tiempo en que Quito empezó a construirse como ciudad moderna. Y una de las cosas más potentes que me dejó, es que en medio de esta construcción de estructuras nuevas, sigue persistiendo un anclaje al pasado, las "supervivencias" que mencionó Eduardo en clase... Reemplazamos los templos con las tiendas, de rezar a santos rezamos a las mercancías... Y cómo éstas mercancías nos muestran sus ruinas como (anclaje a lo viejo) pero también como anclaje al futuro (que pronto desaparecerá)... Y desde las supervivencias cómo lo moderno se fue consolidando con expresiones que hacen vivir el presente con el pasado. Esta descripción me remitió también al tema de la memoria, por como desde el hoy se configura actualizando el pasado, se apoya de estructuras, testimonios, objetos que están conviviendo con el presente y creando nuevos significados.
ResponderEliminarFinalmente, otro tema que me pareció bien interesante es cómo a partir de la modernidad se construyó también la propuesta de la mirada sobre el oído. La fuerza de la imagen se constituyó en este tiempo histórico muy particular y se mantiene en vigencia hasta nuestros días. Lo cual me permite reflexionar sobre la importancia que tiene desde la ciencia social el rol de la imagen en la constitución de las interacciones humanas y por ende me remite al rol fundamental de la imagen también en la discusión de la memoria en nuestros tiempos actuales.
Una de las características del estilo de Walter Benjamin es su fijación por la vida cotidiana. La descripción que hace de los personajes como el flaneur o los que componen la bohemia, refleja -de cierta manera- su practica de coleccionista. Los personajes son como objetos o citas que "interrumpen" el contexto, pero a la vez con su análisis y descripción son útiles para entender las dinámicas y relaciones sociales. Al final reconstruye la sociedad de Paris del siglo XIX desde las nuevas formas en los que las personas habitan la ciudad, en una época de constantes cambios, de industrialización, de migración interna. Estos factores traen consigo una serie de transformaciones, como las multitudes, en las que ante una población masificada ya no es posible relacionarse con los demás. Entonces el anonimato se vuelve como una seña particular de los individuos modernos, que deambulan por las calles, por los pasajes, con una aparente sensación de libertad y de privacidad.
ResponderEliminarNo se hasta que punto es así. Me temo que terminemos construyendo un modelo de la ciudad moderna, del anonimato y el individualismo, Baudelaire vive un momento concreto en donde la modernidad se despliega de manera contradictoria y llena de paradojas.
EliminarHola gente, pensé algunas películas cuando leía a Benjamin y al poeta malvado y vagabundo de Baudelaire. Creo que este último autor ha sido (y es) de gran influencia para muchos,
ResponderEliminar1) "Trainspotting" (1996) Danny Boyle. Película de ficción que narra la autodestrucción como forma de vida. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=-pjtBw4aeig
2) "Sin Otoño, Sin Primavera" (2012) Iván Mora Manzano. Filme de ficción donde se narra las historias cruzadas de varios jóvenes en Guayaquil. Como Trainspotting, se centra en la autodestrucción, la anarquía y la diversión. Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=1UPz8GrWj00
Pensando en las ciudades modernas, ¿Cómo filmarlas?
3) "2 o 3 cosas que se de ella" (1967) Jean-Luc Godard. París, la ciudad, es un personaje que se prostituye y que reflexiona sobre ella misma. Modernidad, capitalismo y guerra de Vietnam todo conectado. Fragmento: https://www.youtube.com/watch?v=8yDiwYdWHmE
4) "El Hombre con la Cámara" (1929) Dziga Vertov. Gran película filmada en la Rusia soviética, donde el director explora las potencialidades del "ojo mecánico". Se considera una de las primeras películas reflexivas ya que se muestra en pantalla el proceso de producción de la misma. Película completa: https://www.youtube.com/watch?v=z97Pa0ICpn8
5) "A propósito de Niza" (1930) Jean Vigo. La ciudad de Niza, sede del turismo francés, es el escenario del encuentro de las clases sociales. La cámara se mueve, gira, desencuadra. Con mucha influencia de Vertov, el extrañamiento de la ciudad es su eje. Película completa: https://www.youtube.com/watch?v=24Ti_8c6qjI
Buen finde!
Gracias Franco, son otras visiones de la ciudad, desde otras ópticas y otros momentos. Lo interesante de esto es la posibilidad de mirar desde otros ángulos, no necesariamente semejantes a los de Baudelaire.
EliminarPor ahí podríamos agregar "Berlín Sinfonía de una gran ciudad" (1927) al listado propuesto por Franco Passarelli
EliminarAquí el link: https://www.youtube.com/watch?v=j76FNxsJlt8
Claro Fer!
EliminarContinuamos con el libro de los pasajes. Leemos fragmentos, imágenes "fotográficas". Al igual que éstas se trata de imágenes en movimiento, aunque muchas de ellas parecen responder a un mismo contenido en realidad son distintas
ResponderEliminarPASAJES
ResponderEliminarEspacios de despliegue del mundo de la mercancía
Concebidos por B como "un mundo en pequeño"
Umbrales.
Espacios interiores volcados al público.
Si se mira su registro de los pasajes en el conjunto de la obra de B se observa que estos son un momento dentro del proceso de despliegue del mundo de la mercancía. Antes de esto están los trajines en las calles de París. De hecho los pasajes introducen un cierto orden y dan paso a un nuevo tipo de mercancías. Después de esto están los grandes almacenes y las calles convertidas en avenidas.
Detrás de esto y en la esfera productiva está el paso de la artesanía y el comercio de abastos a la manufactura y la industria (Marx)}
Pasajes concebidos como construcciones oníricas
Diferencias la organización de los espacios interiores en los pasajes y en los grandes almacenes.
Pasajes y falansterios. Las utopías disciplinarias
Con los grandes almacenes los consumidores comienzan a sentirse como masa
Sentido espectacular del comercio, su relación con la producción de imágenes espectaculares
El flaneur, los pasajes y los grandes almacenes
Los grandes almacenes y la limpieza social
el comercio como seducción
los grandes almacenes y la educación del pueblo. Su incorporación a la cultura de masas.
La fuerza unificadora del mercado
Benjamin pasa revista a distintas percepciones de París ubicadas en distintos momentos. Su método consiste en relacionar esas percepciones con distintos campos, los pasajes, la moda, la arquitectura, las exposiciones universales....
ResponderEliminarAsí muestra las percepciones de Balzac, Dckens, Boaudelaire, los surrealistas...La mirada de estos últimos se desarrolla en el París de las primeras décadas del siglo XX, cuando los pasajes se han convertido en parte en ruinas. B registra momentos distintos que hay que saber captar, así el Paris de la revolución y el París de la moda....
Las topografías de París, los espacios, las circulaciones, los grupos sociales, la topografía mítica. La topografía de la ciudad antigua y de la ciudad moderna. Los submundos y los inframundos.
La ciudad como ensoñación y como sueño
Los umbrales de la ciudad.
El inconsciente de la ciudad
París como una serie de cavidades subterráneas
La modernidad arcaica
Benjamin, alegoría y fotografía
.Ruinas, demoliciones, cruce de tiempos
Retomando lo que dice el profe Eduardo, lo que me parece interesante de los apuntes de Benjamin sobre París es reflexionar sobre su método. Esa manera de ir asociando fragmentos de diverso tipo de literatura, relatos, buscando recuperar sensaciones o imaginarlas para los habitantes del París del siglo XIX dentro de un esfuerzo enorme por construir un relato de la vida cotidiana.
ResponderEliminarPienso aquí en lo que se comentaba en la primera o segunda clase, sobre la manera de concebir el tiempo de Bergson. En la exposición del método de Benjamin creo que esa inspiración se hace clara.
Por otra parte, en la tarea de presentar e interrogar pequeños relatos de distintas dimensiones e ir vinculándolos, considero que Benjamin está intentando pensar en la manera en que se van entrelazando concretas prácticas de la vida material con el universo simbólico que le da un continente y que al mismo tiempo se alimenta de ellas en un proceso recíproco.
Sigo meditando en que es un autor cuyas ideas van quedando en estado de "maceración", que se irán profundizando a medida que continuemos discurriendo sobre ellas, su estímulo para pensar(nos) y cómo -y en qué medida- nos dicen a nosotros mismos.
Lo que no tengo claro hasta ahora es cual es su universo simbólico. Me parce mas acertado hablar de maceración, de algo que se va cuajando, que no está definido desde el comienzo.
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EliminarA mi parecer, un universo simbólico no es algo acabado. Como el propio universo en su dimensión astronómica puede pensarse en expansión y transformación.
EliminarIgualmente sigo meditando que en Benjamin hay un intento de encontrar indicios de cómo se componen esas múltiples dimensiones que forman parte de lo que yo llamo universo simbólico, por eso su preocupación por tópicos como la moda, la arquitectura, las formas de transitar, de vincularse con los otros , la manera de pensarse como parisinos que se discuten en autores como Victor Hugo, a quien retorna frecuentemente.
¿No pertenece acaso todo eso al orden de lo simbólico? ¿O cuál sería entonces la manera más apropiada de nombrarlo?
En mi forma de entender las cosas, lo simbólico,a su vez, no está desvinculado de lo sensible ni de lo concreto. Justamente, lo que encuentro estimulante en WB es ese esfuerzo por presentar todas esas categorías de manera literaria, en un entramado de relaciones, de evocaciones, ¿gestos?, de significaciones que se abren, como ya se ha dicho, a múltiples interpretaciones.
La mía es sólo una posible, que sigue en proceso de maceración.
Desde la sesión anterior, en la que comenzamos a discutir en torno al trabajo de WB, se quedó en mi cabeza dando vueltas esta reflexión sobre la modernidad como aquello que es nuevo y viejo a la vez.
ResponderEliminarEsa pretensión de progreso alineada a la constante renovación (que aplica directamente en la reflexión que revisamos sobra la moda), aparece en permanente diálogo con aquello que fue, con lo viejo. Ese cumulo de cosas (artefactos, rasgos, edificaciones, ruinas, etc…) aparece como un conjunto de huellas o restos de aquello que alguna vez fue, abriéndose así la posibilidad de una aproximación al pasado; digamos en tanto huellas, constituyen una puerta a lo que existió. Son fragmentos que de cierta manera, se prestan para intentar armar un gran rompecabezas. Y eso es finalmente, desde mi punto de vista, el trabajo que hemos revisado para la sesión de hoy (nº5) del autor en cuestión. En suma me parece muy interesante esa posibilidad de enfrentarse a la modernidad desde una perspectiva en doble vía: el progreso y lo que quedo tras de él.
A partir de lo hasta ahora compartido, coincido con Florencia al mencionar que lo interesante del autor radica en su método.
A propósito de la reflexión anterior, me parece pertinente la siguiente cita textual: “Ciertamente, lo que da siempre la tónica es lo novísimo, pero sólo cuando surge en medio de lo más antiguo, pasado y acostumbrado. El espectáculo de cómo, en cada caso, la última novedad se forma en medio de lo pasado, constituye el espectáculo propiamente dialecto de la moda” (Benjamin 2005, 93).
El pasado como huella pero también como supervivencia. Como su prolongación en el presente. Lo nuevo como viejo y como ruina.
EliminarPero además WB está pensando a partir de imágenes. Imágenes que podrían traducirse en fotografías
Como señala Fernando la moda es percibida por WB como novedad en medio de lo más arcaico.
ResponderEliminarAl mismo tiempo la moda está ligada al tedio
Forma parte del sueño onírico
Es expresión de la aceleración del ritmo de la vida, de la necesidad de experimentar nuevas sensaciones. Del temor al vacío y a la muerte. Todo esto forma parte de las estructuras de la sensibilidad en la modernidad temprana.
La búsqueda constante de actualidad y el como lo más actual está siempre a punto de convertirse en inactual.
Lo nuevo como variaciones de lo mismo
La moda como velo o como cortinaje.
la moda y las relaciones entre las clases. Distinción, acumulación de capitales, políticas del deseo.
La tiranía de la moda
Moda y relaciones de género
En tono con Florencia y Fernando el libro de los pasajes me hizo pensar en modos de investigar, presenta una vívida relación entre estos trozos de citas testimoniales de París siglo XIX y las reflexiones del autor. Queda expuesto como la experiencia registrada pudiera dar paso a la teoría. Este libro es la sensación de algo sin terminar, en proceso de construcción y ahí encuentro un punto valioso, en la posibilidad de ver el esqueleto de un modo de organizar el pensamiento y generar las ideas.
ResponderEliminarPor otro lado no dejan de llover imágenes mientras se lee, es posible imaginar un lugar cercano, por lo humano de sus procesos y distante porque cuenta el surgimiento de micro comportamientos ahora incorporados a la vida urbana. También me recordó un poco mi ciudad, La Habana en ruinas habitadas, en las que conviven un pasado ya lejano y personas desconectadas de él.
Al leer tu texto pienso en la infinidad de lecturas posibles que abre el texto de los pasajes, en primer lugar por su "incompletitud", por haber sido concebido como un libro abierto o por lo menos por existir como un libro abierto. En tu caso siento que te llama la atención su relación con la cotidianidad. Hasta que punto e pasado de la Habana es un pasado ya lejano?
EliminarCon el riesgo de equivocarme y con un poco de ayuda del análisis que realiza Susan Buck-Morss, sobre el trabajo de Benjamín de los Pasajes, fueron dos puntos que llamaron mi atención.
ResponderEliminar1.- El trabajo que realiza el autor con respecto al trabajo de archivo utilizando fuentes como el teatro, la literatura, la fotografía para caracterizar esta época histórica. Estas fuentes no solo se constituyen como testigos de los cambios provocados por la industrialización en la ciudad, sino forman parte de este nuevo momento donde cientos de inventos construyen una nueva percepción de la realidad, a través de formación de nuevas imágenes.
2.- La destrucción que Benjamín quiere realizar de la figura mítica del presente, a través de un nuevo entendimiento de la historia, con una construcción dialéctica de la mirada. Donde el presente es entendido por su vínculo con el pasado, para cuestionar la supuesta neutralidad del tiempo actual.
Desde una arqueología de los objetos implementados por la industrialización, como lo que realiza con la fotografía, Benjamín busca entender el peso que estos tienen en la vida cotidiana y cómo se constituyen en el ir y venir de las relaciones sociales.
Este enfoque histórico de Benjamín es útil para los estudios de la memoria porque nos demuestran las conexiones que existen entre el pasado y el presente, no desde una manera continua sino por una suma de discontinuos, entre los orígenes y el momento social actual.
...y como algo que va más allá de lo que llamamos objetividad y consciencia ...
EliminarLo más interesante de enfrentarme a los Pasajes de WB es el carácter de imagen, de cinematográfico que tiene su método de historiografía crítica, como lo mencionan sobre ésta obra varios autores y algo que han destacado todos los compañeros a lo largo de sus intervenciones.
ResponderEliminarY esto me resulta interesante porque permite enlazar, dialogar, 'montar' varias voces, varios fragmentos de diferentes áreas para comprender la complejidad con la que se va constituyendo en la época la episteme de la misma modernidad cómo muchos de sus pilares más constitutivos están en la cotidianidad, en los objetos, en lo 'no evidente' y que no se discute desde la historia oficial, desde el poder y tampoco desde el ciudadano común. Aquí encuentro nuevamente el diálogo de esta obra con la memoria, nuestro tema del taller por la forma en la que funciona y con la misma antropología visual y el gran reto que desde las imágenes fijas o en movimiento tenemos para construir verdaderos aportes críticos que sean polifónicos desde la potencialidad de la imagen que logra evocar Benjamín en su obra.
Algo que me parece interesante aportar, a propósito de la lectura adicional que hice de un ensayo de Willy Bolle sobre esta obra de Benjamín es su propuesta de esta como una presentación "multimedia" con "hipertexto", por lo cual las citas y notas permiten saltar de un lugar a otro para profundizar desde diversos campos de la vida social esta estructuración de la modernidad de las ciudades en el inicio del capitalismo y como dice una de sus propias citas: "Método de este trabajo: montaje literario. No tengo nada que decir. Solamente algo que mostrar" (N1a,8). Valoro mucho la capacidad por tanto desde la escritura de generar imágenes en WB y de construir imágenes fragmentarias pero que pueden ser enlazadas en infinitas, movibles y libres formas, como dice Susan Buck-Morss, una "dialéctica de la mirada".
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ResponderEliminarA mi también me gustaría resaltar la capacidad de Benjamin de producir imágenes a través de las palabras -o como dice la compañera, el carácter cinematográfico de su método.
ResponderEliminarConsidero que los fragmentos para el coleccionista fueron escogidos con tal genialidad que cada uno parece ser la continuación del que le antecede. Benjamin describe de manera minuciosa al coleccionista, lo presenta al detalle, lo construye. “Coleccionar es una forma de recuerdo remitida a la praxis”. Para el coleccionista, los objetos pueden abarcar una época, la historia de esa época y las valoraciones que se le adjudica desde otro momento histórico. El coleccionista otorga a los objetos la categoría extravagante de la totalidad. Desde una mirada no corriente de las cosas, el coleccionista y el objeto viven una suerte de búsqueda mutua.
Si bien Benjamin cuestiona de cierta manera el proceso de colección a través de los fragmentos de Marx, me gusta cuando lo presenta como importante en la construcción de los nidos de los pájaros. Considero que pensarnos a todos y todas como coleccionistas puede ser por la necesidad que tenemos de construir relaciones palpables –lo táctil- con el pasado a través de las cosas.
Me gusta la ultima parte de tu comentario. Marca un quiebre en las estructuras de la sensibilidad, importante para cualquier estudio y particularmente para el tuyo
ResponderEliminarQuisiera sumarme y seguir reflexionando sobre esta idea que plantea Anahí sobre la importancia del coleccionismo para evitar la dispersión. Me llama la atención este punto porque Benjamín marca claramente en el siguiente capítulo sobre las huellas una diferencia crucial entre el siglo XIX y el XX y es el abandono del habitar al que hace referencia el coleccionismo y que en el siglo XX se vuelve en una mero tránsito, en el que los objetos son cada vez producidos en masa y su valor se vuelve nimio. Benjamin deja claro que el coleccionismo si bien tiene sus problemas con el tema de la fetichización, su lucha principal es contra la dispersión y el caos, es darle sentido al tiempo presente. En este sentido yo me preguntaba sobre las dimensiones políticas del coleccionismo, y creo que Benjamín si lo plantea en algunas líneas que deja sueltas, pero por ahí quizás hay algunas problemáticas porque conformar un orden y un discurso mediante los objetos tiene intensiones políticas que es necesario seguirles la pista y comprender su construcción.
ResponderEliminarEl texto de Benjamin sobre el coleccionismo propone desde mi punto de vista una doble lectura de este concepto: por un lado, el entender al coleccionismo como una parte fundamental de la estructura del pensamiento humano (el inconsciente) como de su propia biología, con una serie de elementos que nos permiten estructurar y dar un sentido, un orden al mundo en el que vivimos y que ha estado presente desde el inicio de los tiempos con sus particularidades temporales específicas, como hoy pudimos diferenciar en clase sobre las diferente etapas y modos de coleccionar.
ResponderEliminarPor otra parte, hace una revisión crítica de este concepto en la modernidad y como una expresión más del capitalismo, para entender los peligros del fetichismo y comprender que el coleccionista no nace de una mirada ingenua, sino que acarrea consigo una serie de ideologías y posturas que marcan a una temporalidad específica, la modernidad. Esta postura de WB es muy coherente con su forma de trabajo, donde no busca rechazar o aceptara algo de manera total, siempre es necesaria la sospecha.
Dos aspectos que me resultaron interesantes del aporte de los aspectos interesantes del coleccionismo para nuestro quehacer y la discusión sobre la memoria es la relación del coleccionismo con la anécdota, por esa capacidad de reconstruir una historia de fragmentos y contarla desde una postura particular de la experiencia individual del ser que genera el relato, una experiencia corporal, táctil, donde se selecciona y se deja de lado las cosas que no son relevantes para su objetivo. El coleccionista de igual manera a partir de los objetos genera una nueva historia desde su propia visión, una muy particular. Y por tanto el coleccionismo permite comprender muchos de los mecanismos a través de los cuales opera la memoria.
Y por otro lado, un tema que me pareció interesante del coleccionismo es esa capacidad que tiene para relacionar fragmentos, piezas que hasta pueden ser aparentemente diferentes, bajo un hilo conductor que es la minuciosa planificación del coleccionista para su trabajo. De visibilizar conexiones invisibilizadas por la historia oficial que no siempre, de ser siempre nueva, porque cada vez estas imágenes nos permiten una lectura o interpretación nueva, descubrir nuevos detalles, es una tarea que no termina nunca y permite generar un "desorden productivo" como canon de la memoria involuntaria a la vez que busca ordenar el caos.
En la clase, a mí me llamó la atención la discusión sobre el origen del coleccionismo. Si era una práctica que surgía con la modernidad, como una forma de evidenciar la acumulación o si era algo característico del siglo XIX. Me pareció muy interesante la conclusión a la que llegó Lorena, sobre la ruptura que hay entre estos dos periodos y la diferenciación que se da una vez que los objetos son reproducidos en serie y en los que incluso se fabrican cosas de colección.
ResponderEliminarEn este sentido, el coleccionista ya no solo representa una persona con una fijación por objetos específicos, a los que encuentra en búsquedas interminables o de casualidad, sino que también representa la figura de alguien que tiene poder adquisitivo para conformar sus colecciones (se evidencia la relación mediada por el dinero).
Otra de las características que tiene el coleccionismo, y que sirve para entender lo que sucede en el campo del arte, es el hecho de que entre sus funciones está el hecho de liberar al objeto de todas sus funciones originales. En este aspecto, el coleccionista también realiza un trabajo arqueológico, en el que -a través de la creación de un sistema histórico particular- dota de nuevos sentidos a las cosas que conforman su colección.
En relación a esto, a mí me parecía que había una relación entre el coleccionismo y la memoria involuntaria. El coleccionista es quien ordena, transforma, ordena las cosas, según los efectos que tengan sobre él. Aquí lo interesante es el juego de los tiempos. Cómo a través de una colección se puede conjugar el pasado y el presente, pero a la vez hacer una proyección del futuro, que se refleja en la colección.
Hola gente, quisiera sugerir la muestra de Coco Lasso, "La Huella Invertida", para ver el "colectivo onírico" de Quito a principios del SXX. En las fotografías de José Domingo Lasso hay muchos elementos que se entrecruzan: la ciudad como conjugación de lo antiguo y lo nuevo, lo indígena borrado (literalmente), la primera modernidad, el uso social de la fotografía, la técnica, entre otras cosas. A WB le interesa el "despertar" de ese mundo (del mundo de las mercancías) y por lo tanto marca como un quiebre a la obra de Atget (en el capítulo sobre "Breve Historia de la Fotografía"). Entonces me parecería interesante comparar a estos dos fotógrafos, Lasso y Atget desde sus miradas bien distintas de la ciudad.
ResponderEliminarMe quedé pensando en tu comentario Franco. Me parece que la sugerencia de visitar la exposición del Coco Lasso es más que pertinente en tanto que representa la construcción de una mirada a partir de un ejercicio y una reflexión etnográfica muy interesante. La exposición se compone en medio de un diálogo permanente entre el pasado del "Quito hispánico" -en los términos propuestos por lasso- y el Quito del siglo XXI, la ciudad que vivimos. Paralelamente nos lanza preguntas claves ¿Qué de ese Quito permanece hasta nuestros días? ¿Qué se ha transformado?, me parece nos permite adentrarnos a un pasado presente o como también el mismo fotógrafo conceptualizo, un viaje a través de imágenes de un “pretérito presente”. Asimismo, nos invita a discutir en torno a las posibilidades que nos brinda el archivo como un corpus de fragmentos dispuestos para que una cierta mirada construya narrativas, relatos, historias.
EliminarPodríamos proponerle a Coco una visita guiada, a ver si lo hacemos el jueves o viernes
EliminarLos alumnos y alumnas que cursamos con Patricia Bermúdez en Técnicas recién hemos asistido a una visita guiada con Coco, de ahí que estuviera el tema fresco y saliera a flote. No se que tan pertinente sea gestionar la actividad.
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ResponderEliminarLuego de la sesión del día de ayer me quedé pensando en la pertinencia de las reflexiones de WB en torno a la fotografía. En clase fuimos agotando diversas razones por las cuales era necesaria una “historia de la fotografía”, concluyendo –al menos a mi parecer- en la necesidad, y preocupación para WB en su momento, de politizar la mirada con la que se hace fotografía; es decir, no naturalizar los esquemas estéticos pre-establecidos, si no aportar por una búsqueda de nuevas propuestas reflexionadas y críticas. Propuestas que pusieran en cuestión a la emergente sociedad de masas.
ResponderEliminarEsta idea esta en consonancia con una de las conclusiones a las que habíamos llegado durante las sesiones en las que discutimos las inquietudes de WB respecto al Paris del siglo XIX, la necesidad de voltear la vista al pasado reconocerlo, para entonces intentar pensar en nuestro presente para entenderlo. Principio que permanece vigente hoy día. La posibilidad de reconstruir la historia a partir de fragmentos -de ruinas-, para situarlos de nuevo en el momento presente, leerlos, re-visitarlos para así construir nuevas miradas y nuevos relatos.
Me parece que, como ya se ha mencionado en otros comentarios, el tema con Benjamin sigue estando en el método. Difícil tarea pretender imitarlo, me parece.
Y bueno por ahí en clase no se si quedó muy claro el tema del Daguerrotipo en términos técnicos. En la liga un video cortito que muestra un daguerrotipo, ciertamente más actual que aquel creado por Daguerre, pero que preserva sus principios técnicos.
ResponderEliminarhttps://www.youtube.com/watch?v=KpVBxwQIqes
Hay un aspecto que me gustaría que desarrollemos un poco más y es la relación entre imagen fotográfica y memoria. Sabemos que la fotografía multiplica las imágenes del pasado, pero es eso por si solo suficiente?
ResponderEliminarBenjamin llega a hablar de in inconsciente fotográfico relacionado con el nuevo campo de posibilidades abierto por la imagen fotográfica. Al hablar de inconsciente se refiere a un nuevo campo de posibilidades abierto por la fotografía y más tarde por el cine. La ampliación de las imágenes hasta alcanzar los detalles más allá de lo que nos permite la mirada, las nuevas formas de acercarse a las personas y a las cosas, para registrar sus distintos momentos, el tipo de relación que establece la cámara, la ampliación y diversificación de los registros (y por ende del Archivo) contribuyen al aparecimiento de un nuevo "régimen de visibilidad" (el término es de Foucault) pero también a nuevas formas de actualización del pasado.
Otro aspecto relacionado con lo mismo: por un lado las posibilidades de comunicación con el presente y el pasado se amplían, pero por otro lado se banalizan. ¿Es posible reconstituir el potencial crítico de la imagen?
DEFINITIVAMENTE ES posible una imagen crítica, lo que hay que preguntarse es respecto de qué será crítica y cómo se las arreglará (la imagen en su disposición técnico formal) para dar cuenta con precisión de esa crítica que busca. Ya sabemos que la imagen en si misma se vuelve polisémica y aunque aceptemos, a lo Butler, que ella posee marcos propios qu ela hacen legible, los sistemas que acompañan a la imagen potencian sus lecturas... esto ya lo intuyó Benjamin con las imágenes que les eran contemporáneas, por ejemplo las posibilidades biónicas que abrió la cronofotografía de Marey o Muybridge (lograr ver a través del medio fotográfico cómo un caballo levanta del suelo sus cuatro patas al correr) eran muy favorables a la ciencia en general pero esa misma capacidad técnica de ver en manos de los futuristas italianos se transformo en la idolatría a la máquina y su movimiento veloz y fugaz. Así, el tema predilecto de estos pintores fueron las explosiones de bombas, los aviones cayendo en picada al ataque de ciudades, el torbellino de polvo que genera una máquina de guerra (http://www.solesdigital.com.ar/Imagenes2010/futurismo.jpg)
EliminarA mi juicio, lo que importa es darle actualidad a estas cuestiones pues de lo contrario volvemos a reducir estos ejercicios crítico reflexivos en fórmulas de anticuarios para gabinetes académicos... entonces, hoy podemos ver esta misma estetización de la violencia en múltiples tipos de "eventos" que bajo la máscara de la bonachonería barata replican la iconolatría de las imágenes por la pura imagen. Ahí tenemos el gran ejemplo de los "world press photo", el grammy de las fotografías de guerra y sin ir más lejos el mismo facebook por donde corren y vuelan las imágenes de masacres, desastres e injusticias que bajo esa misma "mascarada" de solidaridad sólo hacen de nosotros (me incluyo) unos masturbadores mórbidos de imágenes fuertes, pues finalmente ¿quién hace verdaderamente algo luego de ver y publicar y "compartir" imágenes de ese tipo? Estos medios son sólo otra forma exhibitiva como la del word press foto, vemos las imágenes de las masacres bebiendo una copita de vino en la inauguración, masticando bocadillos, balbuceando un "qué atroz" y luego nos vamos tranquilamente a nuestras casas. Lo propio hacemos desde internet. De seguro la gente que hace "algo" no tiene tiempo para mediatizar. A propósito, un irónico pero certero mapa mundi circula por la red (http://embed.gyazo.com/bc8808036a539bf82d5bcfca602bf30a.png)... en estas discusiones sobre lo crítico y reflexivo la ironía siempre ha ocupado una buena posición; "necesidad de la ironía" (Valeriano Bozal)
Ahora, sobre el encuentro del pasado en el presente, su rearticulación y pervivencia, su fuerza política o banalización un caso actual me viene a la mente... el cover de Rammstein al tema de Depeche Mode "Stripped". En el video oficial producido por la banda alemana se rearticula la película de Leni Riefenstahl “Olympia”, película que da cuenta de las olimpiadas celebradas en Berlín en 1936 en pleno régimen nacionalsocialista. El contraste puesto en escena por Rammstein (1998) hacen de la pieza una mezcla áspera, ideológicamente hablando, no exenta de polémicas, esto es; la estética nazi (caracterizada por la absorción del imaginario neoclásico, recurrente estrategia fascista) acompañada de una letra escrita por Martin Gore (Depeche Mode) 50 años después de los mentados juegos olímpicos (1986) en donde se habla de goce, pasión y tierra, interpretada íntegramente en inglés (británico) por un grupo alemán. No olvidemos que la estética nazi y la de la Riefenstahl en particular, corresponde a un claro ejemplo de simbolización a la que benjamín anteponía la necesidad de la alegoría ¿Qué diría el señor benjamín de todo esto? No lo sabremos nunca… mientras tanto suena de fondo en un inglés gutural un “let me see you stripped”
Gute nacht
ro
https://www.youtube.com/watch?v=GCLFnwhHzVE
Rodrigo, coincido plenamente en que estas discusiones son nutricias en la medida en que uno puede actualizarlas para reflexionar críticamente desde el presente (también entonces me sumo a lo que planteaba Fernando)
ResponderEliminarY retomando tus comentarios en torno a la obra de Benjamin y el uso (y abuso?) del "mensaje" en la imagen, pienso sin ir más lejos en las imágenes del atentado en París que circulan en estos días por las redes sociales.
La bandera francesa tiñendo las imágenes del perfil de decenas de miles de usuarios de facebook creo que es un testimonio bastante elocuente de las estrategias de imposición de UNA historia: la de los vencedores -es decir, occidente- y acá lo ligo también con el texto de Benjamin de la sesión de hoy.
Pensaba entonces, ya que el curso es sobre memoria, cuán urgente es, para este mundo en estado permanente de guerra, detenerse con escepticismo y "desconfianza" como lo diría Farocki, ante las imágenes.
Una pregunta que me ronda todo el tiempo: ¿Qué historia contribuimos a narrar, a construir o deconstruir?
En estos días sigo Noticias Martí –de Miami-: 1600 cubanos cruzan las fronteras desde Ecuador para llegar a EUA, están varados en Nicaragua. Veo las noticias manipuladas por la historia como un fantasma que nos persigue, la única historia, nos pesa hoy a todos los nacidos en esa isla. Tantas preguntas sobre lo que vivimos hoy, imposibles de entender desde ese único relato que nos convirtió en ajenos los unos a los otros. “El estado de excepción en que ahora vivimos es en verdad la regla” y la cultura es el botín de los dominadores, nos dice Benjamín ¿Qué proponer entonces? Quedarme sentada contemplado el estado de excepción me llena de angustia.
ResponderEliminarA pedido del profesor mis ideas para el ensayo, una propuesta, no se si eficaz pero pretendo que al menos me ayude a comprenderme en relación a ese relato en que hemos sido imbuido.
Sala discontinua.
El proyecto de ensayo que propongo será el análisis de un grupo de instalaciones llamadas Sala Discontinua realizada por tres artistas: Miguel Hernández y Celia-Yunior en el año 2013 en La Habana. Sala discontinua es la presentación de 5 colecciones de documentos de finales del S XIX y principio del XX –medallas de escuela, pasaportes, fotos y postales dedicadas, traslados y censos de esclavos, propiedades de pequeños comercios- comprados en la calle de la Habana vieja, los cuales podrían ser parte del patrimonio nacional. La exhibición de los documentos fue en un ambiente doméstico que buscaba la proximidad con el cubano actual y sus preocupaciones. Cada colección está acompañada de algún cambio legal presente que reedirecciona la relación con ese pasado no historiado. La presentación de estos documentos discontinuos será analizado a partir de Didi-Huberman “Un conocimiento por el montaje” y de Walter Benjamin “El libro de los pasajes” -pensando en su metodología- y “Sobre el concepto de Historia”. Hay tres puntos que me interesa discutir en el ensayo: la posibilidad y validez de historiar desde la discontinuidad, el tratamiento del documento no sólo como texto sino como imagen y las implicaciones de ello para ser archivado-clasificado y el arte –no todo- como un espacio de experimentación para promover otras miradas a la información.
Entiendo que lo que intentas trabajar no Se relaciona tanto con la memoria como con los trabajos de la memoria. Me gustaría saber la forma como se lo hace desde el arte, de qué modo se utiliza el archivo, cual es la forma específica de activar la memoria...,va a ser muy interesante
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ResponderEliminarSobre la clase con la profesora Susana Wappenstein.
ResponderEliminarMe pareció muy interesante el trabajo realizado por la profesora, tanto el que realizó hace ya algunos años en Argentina, como su reciente producción-reflexión en torno a los afectos y el postconflicto en Colombia.
Del primer caso rescato el interesante cruce que logra hacer entre violencia de Estado, el NO olvido y la impunidad, para entender la memoria como un campo de tensiones y/o disputas que se materializa en el espacio público. Tanto los escracheos, como las intervenciones artísticas encarnan esas memorias que son silenciadas y/o expuestas a desaparecer.
Al respecto me quedó muy grabado la imagen que nos mostró en la que aparecía un paso alto construido en el lugar donde existió en su momento un centro clandestino de detención. Al momento de mostrar la imagen, afirmo que se trataba de una suerte de “capas de la memoria”, capas en disputa, versiones del pasado superpuestas o sobrepuestas so pretexto de invisibilizar a la otra. La imagen anterior era una intervención artística que imita la señalética urbana indicando la ubicación del centro de tortura a unos cuantos metros del sitio donde fue tomada la primer foto en cuestión.
Para éste caso las nociones de WB no quedan lejanas. Sus recorridos por las calles del Paris del Siglo XIX buscaban encontrar en el espacio público una serie de datos que permitieran entender el proceso modernizador haciendo evidente el papel de las “ruinas” en relación a lo “nuevo” en términos de progreso. A través de estas reflexiones nos invita a pensar el pasado como un insumo capaz de ser interpelado para entender el presente, si no ¿Para que serviría la historia? Dicho de otra manera y retomando el ejemplo que daba hace un momento, esa señalética que indica la existencia de un centro de detención ahora desaparecido, actúa como detonante –imagen dialéctica- que permite establecer un vinculo critico entre el presente y el pasado, invita al pasado a hablar para hacerse presente entrando en disputa como el orden social establecido y que se aliena a la mirada dominante.
En relación al segundo caso me quedó pensando un poco en el tema de los afectos. Siendo un completo desconocedor de estas teorías, me pareció estar frente a una mirada del mundo muy interesante y que sin duda, abre los horizontes de las ciencias sociales para reflexionar en torno a como estos afectos atraviesan y permean la realidad de las sociedades y sus integrantes. Ciertamente me quedo con muchas dudas, pues como bien señaló la profesora Susana, es apenas una aproximación la que nos compartió.